EL REGRESO DE ALEXANDER

1 min de lectura

Descripción

En una lujosa residencia, una niña permanece arrodillada en el suelo y limpia entre lágrimas el zapato de tacón de una elegante mujer vestida de terciopelo borgoña. La mujer bebe tranquilamente de su copa de vino y le exige que haga exactamente lo que ella ordena mientras la niña intenta contener el llanto.

Aterrorizada, la niña levanta la mirada y suplica: «Por favor… no se lo diga a mi papá». La mujer mantiene su actitud fría y dominante mientras continúa observándola desde su sillón de lujo.

De repente, las enormes puertas de la mansión se abren. Alexander entra con un elegante abrigo oscuro y traje formal. La niña reconoce inmediatamente a su padre, deja de limpiar y grita emocionada: «¡Papá!»

Alexander observa a su hija arrodillada, llorando y limpiando el zapato de la mujer. Su expresión cambia instantáneamente a furia e indignación. La mujer se levanta nerviosa y dice: «Alexander, puedo explicarlo». Alexander permanece en silencio, mirándola fijamente con absoluta indignación. La escena termina exactamente en el segundo 14.