Descripción
Un esposo entra inesperadamente en la elegante sala de su residencia y descubre a su esposa besándose con otro hombre. Para su sorpresa, descubre que el amante es nada menos que su propio hermano. La pareja se separa inmediatamente al darse cuenta de que han sido descubiertos.
Con el rostro marcado por el dolor y la decepción, el esposo confronta a su hermano y le pregunta: «Así que mientras yo cuidaba a nuestra madre, ¿tú estabas acostándote con mi esposa?» El hermano responde con una actitud cínica: «No te hagas la víctima. Ella y yo nos enamoramos.»
El esposo, indignado por la falta de respeto de ambos, se acerca y responde con rabia contenida: «¿Enamorarse? Par de sinvergüenzas.» La esposa permanece fría y desafiante, sin mostrar arrepentimiento por lo ocurrido.
Finalmente, ella lo mira directamente y pregunta: «Y ahora que lo sabes, ¿qué vas a hacer?» La cámara corta al rostro del esposo, quien permanece completamente serio y responde con absoluta calma: «Nada.» La escena termina exactamente en el segundo 16, dejando la reacción del esposo como un misterio.