Edimar Rosales, el militar salvadoreño desaparecido en Haití: su familia sigue esperando respuestas

• 7 min de lectura

Edimar Rosales, el militar salvadoreño desaparecido en Haití: su familia sigue esperando respuestas

La incertidumbre continúa para la familia de Edimar Rosales, un militar salvadoreño de 23 años originario de Ahuachapán, cuyo paradero se desconoce desde el ataque armado ocurrido el 18 de octubre de 2026 en Croix-des-Bouquets, en las afueras de Puerto Príncipe, Haití.

Rosales es uno de los cuatro técnicos aeronáuticos salvadoreños que desaparecieron después de que el vehículo en el que viajaban fuera atacado mientras regresaban a su campamento. Desde entonces, sus familiares esperan noticias que permitan conocer qué ocurrió y confirmar si el joven continúa con vida.

Su caso ha llamado la atención en El Salvador, especialmente en su comunidad de origen, donde sus seres queridos permanecen pendientes de cualquier información oficial. La falta de respuestas definitivas mantiene la preocupación por el destino de los cuatro integrantes del contingente salvadoreño.

Los mensajes que Edimar logró enviar durante el ataque

De acuerdo con información publicada por medios salvadoreños y testimonios familiares recogidos por Univisión, Rosales consiguió enviar mensajes de audio y video mientras se desarrollaba el ataque contra el vehículo militar.

Esas comunicaciones permitieron a sus parientes conocer parte de lo que estaba sucediendo. Para la familia, escuchar los mensajes en medio de una situación tan peligrosa convirtió la espera posterior en una experiencia especialmente angustiante.

Desde que se perdió el contacto con el joven, sus familiares no han contado con información definitiva que permita establecer su ubicación o su estado. La incertidumbre se ha prolongado mientras las autoridades y los integrantes de la misión internacional desarrollan labores de búsqueda.

Los mensajes enviados durante el ataque son una parte importante del relato familiar, pero no permiten determinar por sí solos qué sucedió después de que los cuatro técnicos abandonaran el vehículo incendiado.

Quién es Edimar Rosales

Según los datos difundidos por medios que han entrevistado a sus familiares, Rosales tiene 23 años y es originario de Ahuachapán, en el occidente de El Salvador. Se incorporó a la Fuerza Armada salvadoreña aproximadamente cuatro años antes de su desaparición.

Su ingreso a la institución estuvo relacionado con la búsqueda de oportunidades laborales y de desarrollo personal. Antes del incidente, llevaba alrededor de siete meses destinado en Haití como parte de una misión internacional de seguridad.

La misión en la que participaba incluía técnicos aeronáuticos salvadoreños que, según explicó el presidente Nayib Bukele, realizaban tareas relacionadas con la aviación y las evacuaciones médicas. El mandatario aclaró que los cuatro desaparecidos no eran soldados especializados en combate, sino personal técnico.

La información sobre la trayectoria de Rosales procede principalmente de los reportes periodísticos y de los testimonios de sus familiares. Su historia ha dado un rostro humano a un caso que también involucra a otros tres salvadoreños cuyo paradero continúa sin esclarecerse.

Cómo ocurrió el ataque en Haití

El incidente ocurrió el domingo 18 de octubre de 2026 en el sector de Santo, dentro de la comuna de Croix-des-Bouquets, una zona situada al este de Puerto Príncipe donde operan grupos armados.

De acuerdo con reportes de las autoridades y medios internacionales, los cuatro técnicos regresaban a su campamento cuando el vehículo en el que viajaban fue atacado con armas de fuego y explosivos. El vehículo terminó incendiándose y sus ocupantes lograron salir de él, pero posteriormente se perdió el contacto con ellos.

Desde entonces, el caso ha sido tratado como una desaparición en circunstancias violentas. Las autoridades haitianas y la fuerza internacional a la que pertenecían los técnicos han participado en los esfuerzos para esclarecer lo ocurrido y localizar a los desaparecidos.

La situación de seguridad en la zona ha dificultado las operaciones. Diversos grupos armados mantienen presencia en sectores de la capital haitiana y sus alrededores, lo que representa un obstáculo para los organismos que intentan realizar búsquedas y asegurar el área.

La búsqueda de los cuatro salvadoreños

Después de la desaparición, el Gobierno de El Salvador anunció una operación para intentar recuperar a los cuatro integrantes de su contingente. También se enviaron efectivos adicionales para apoyar las labores de búsqueda y seguridad en Haití.

El presidente Nayib Bukele afirmó que su Gobierno trabajaría para conseguir el regreso de los técnicos y advirtió a los grupos criminales sobre las consecuencias de mantenerlos retenidos. Sin embargo, las autoridades no han presentado información pública concluyente que permita establecer con certeza quién controla su paradero o qué ocurrió después del ataque.

La fuerza internacional respaldada por las Naciones Unidas, conocida como Fuerza de Supresión de Pandillas, también ha informado sobre las gestiones relacionadas con el caso. Su misión consiste en apoyar a las autoridades haitianas frente a los grupos criminales que operan en el país.

La búsqueda continúa en medio de dificultades operativas y de información todavía incompleta. Hasta que las autoridades confirmen nuevos datos, no es posible asegurar cuál fue el destino de Rosales ni el de sus tres compañeros.

Los restos encontrados en Haití no han sido identificados como los salvadoreños

El caso tuvo un nuevo giro después de que se informara sobre la entrega de restos humanos a personal relacionado con la misión internacional. Inicialmente, algunos reportes señalaron que podían corresponder a los cuatro salvadoreños desaparecidos, aunque la identificación todavía requería verificaciones forenses.

El presidente salvadoreño rechazó posteriormente que los restos entregados pertenecieran a sus compatriotas. Según su declaración, entre los elementos recuperados había restos que correspondían a personas cuyas características no coincidían con las de los técnicos salvadoreños, además de indicios relacionados con uniformes e identificaciones militares de otros países.

El 26 de octubre, The Washington Post informó que al menos parte de los restos encontrados aparentemente no pertenecían a los cuatro técnicos. No obstante, la identidad de los restos seguía sin establecerse de manera concluyente en la información pública disponible.

Por ello, el hallazgo no permite afirmar que Edimar Rosales haya fallecido. Tampoco confirma que los cuatro hombres estén vivos o que hayan sido liberados. La situación de cada uno sigue pendiente de una verificación oficial.

La espera de la familia en Ahuachapán

Mientras continúan las labores para esclarecer el caso, la familia de Rosales permanece a la espera de noticias. La distancia entre El Salvador y Haití, sumada a la falta de información definitiva, ha hecho que cada actualización sobre la búsqueda tenga una importancia especial para sus seres queridos.

Los testimonios familiares publicados por medios de comunicación reflejan la preocupación que se vive en Ahuachapán. La desaparición no solo afecta a quienes tienen una relación directa con el joven, sino también a personas de su entorno que siguen de cerca las noticias sobre el operativo.

Para la familia, la prioridad es obtener información fiable sobre el paradero y el estado de salud de Edimar. Mientras no exista una confirmación oficial, cualquier versión sobre su destino debe manejarse con cautela.

Qué se sabe hasta el momento

La información publicada permite establecer que Edimar Rosales, de 23 años y originario de Ahuachapán, forma parte del grupo de cuatro técnicos aeronáuticos salvadoreños desaparecidos después del ataque ocurrido el 18 de octubre en Croix-des-Bouquets, Haití.

Sus familiares contaron que recibieron audios y videos enviados durante el incidente. Las autoridades salvadoreñas anunciaron operaciones para intentar recuperar a los cuatro hombres, mientras la misión internacional continúa involucrada en los esfuerzos de búsqueda.

Los restos humanos encontrados posteriormente en Haití no han sido identificados oficialmente como pertenecientes a Rosales o a sus compañeros. Informes posteriores señalaron que al menos parte de esos restos aparentemente correspondía a otras personas.

Por ahora, el paradero de Edimar Rosales sigue sin esclarecerse. Su familia continúa esperando una respuesta que permita conocer qué ocurrió después del ataque y poner fin a la incertidumbre que rodea al joven militar salvadoreño.