¿Volver a la vieja escuela? El debate sobre cantar el Himno Nacional en los colegios del Perú
🏫🇵🇪 Durante generaciones, cantar el Himno Nacional, ponerse de pie frente a la bandera y participar en ceremonias cívicas formó parte de la rutina de muchos colegios peruanos. Para algunas familias, aquellas actividades representaban mucho más que una obligación escolar: eran una manera de enseñar respeto, disciplina, identidad y sentido de pertenencia.
Con el paso del tiempo, algunas costumbres escolares cambiaron y otras dejaron de tener la misma presencia en las aulas. Sin embargo, las ceremonias relacionadas con los símbolos patrios no han desaparecido por completo. De hecho, distintas instituciones educativas y autoridades educativas continúan realizando actividades cívicas.
La discusión actual plantea una pregunta interesante: ¿deberían reforzarse estas prácticas en las escuelas como parte de la formación ciudadana?
Una tradición que todavía permanece
La imagen de estudiantes formados frente a la bandera, cantando el Himno Nacional y siguiendo una ceremonia cívica todavía forma parte de la vida escolar en distintos lugares del Perú.
En noviembre de 2024, la UGEL 07 de Lima comunicó a instituciones educativas públicas y privadas de su jurisdicción que debían realizar cada lunes la ceremonia de izamiento de la Bandera Nacional y la entonación del Himno Nacional, en el marco de la normativa sobre los símbolos patrios. [oai_citation:2‡cdn.www.gob.pe](https://cdn.www.gob.pe/uploads/document/file/7177661/6153053-oficio-multiple-235-2024.pdf?utm_source=chatgpt.com)
La práctica tampoco es solamente histórica. En septiembre de 2026, la UGEL 04 informó que estudiantes de una institución educativa de Comas participaron en una jornada en la que se entonó el Himno Nacional y se acompañó el izamiento del Pabellón Nacional. [oai_citation:3‡ugel04.gob.pe](https://ugel04.gob.pe/home/fe-y-alegria-10-retoma-clases-presenciales-con-acompanamiento-de-autoridades/?utm_source=chatgpt.com)
Esto demuestra que las ceremonias cívicas continúan formando parte de determinadas actividades educativas, aunque su aplicación concreta puede depender de las normas vigentes y del contexto de cada institución.
¿Cantar el himno forma mejores ciudadanos?
Quienes defienden estas actividades consideran que la educación no debería limitarse a las materias académicas. Desde su perspectiva, conocer la historia del país, comprender sus símbolos y participar en actividades cívicas puede ayudar a desarrollar una identidad colectiva.
La idea no consiste necesariamente en pensar que cantar una canción convierte automáticamente a alguien en un buen ciudadano. El verdadero propósito sería utilizar ese momento como una oportunidad para hablar sobre la historia, los valores cívicos, los derechos, las responsabilidades y la convivencia.
Un estudiante puede cantar el Himno Nacional todos los lunes y, aun así, necesitar aprender sobre respeto, responsabilidad o participación ciudadana. Por eso, la ceremonia por sí sola no puede sustituir una formación cívica más amplia.
El patriotismo no se aprende solamente cantando
El patriotismo es un concepto mucho más amplio que participar en una ceremonia.
Conocer la historia del Perú, respetar sus símbolos, cuidar los espacios públicos, cumplir las normas, participar responsablemente en la sociedad y conocer los derechos y deberes ciudadanos también pueden formar parte de una educación cívica.
Por eso, una ceremonia escolar puede tener mayor sentido cuando está acompañada de aprendizaje.
Por ejemplo, cantar el Himno Nacional puede ser una oportunidad para explicar su origen, conocer a sus autores, comprender el contexto histórico en el que surgió y analizar el significado de los símbolos nacionales.
De esa manera, el estudiante no solamente repite una tradición, sino que entiende por qué existe.
La importancia de los símbolos patrios
La legislación peruana reconoce una importancia especial a los símbolos de la patria. En los últimos años se han impulsado medidas destinadas a unificar y reforzar su regulación y difusión.
El Decreto Supremo N.º 127-2025-PCM, publicado en noviembre de 2025, estableció disposiciones relacionadas con la Ley N.º 32251 sobre los símbolos de la patria, los símbolos del Estado y los emblemas nacionales. Entre sus disposiciones se encuentra el izamiento de la Bandera Nacional y la entonación del Himno Nacional los lunes a las 8:00 de la mañana en las entidades públicas. [oai_citation:4‡ugel04.gob.pe](https://ugel04.gob.pe/home/servidores-de-ugel-04-fortalecen-identidad-nacional-en-ceremonia-civica-patriotica/?utm_source=chatgpt.com)
Además, el Congreso aprobó en 2025 un dictamen para declarar el 28 de septiembre como Día del Himno Nacional del Perú, con actividades destinadas a reforzar el conocimiento y la valoración de este símbolo. [oai_citation:5‡Comunicaciones](https://comunicaciones.congreso.gob.pe/noticias/pleno-aprobo-declarar-el-28-de-septiembre-de-cada-ano-dia-del-himno-nacional-del-peru/?utm_source=chatgpt.com)
Estos hechos muestran que la discusión sobre los símbolos patrios no pertenece únicamente al pasado. Continúa formando parte de las políticas y actividades cívicas del país.
¿Y qué pasa con cantar el himno los lunes y viernes?
Aquí conviene hacer una distinción.
En algunas escuelas peruanas las ceremonias de formación se realizan más de una vez por semana. Un estudio cualitativo del Ministerio de Educación sobre escuelas estatales de Lima registró que, aunque la formación se realizaba generalmente los lunes, en algunas instituciones también se hacía los viernes. [oai_citation:6‡cdn.www.gob.pe](https://cdn.www.gob.pe/uploads/document/file/9838931/8039310-comprendiendo-la-escuela-desde-su-realidad-cotidiana-estudio-cualitativo-en-cinco-escuelas-estatales-de-lima.pdf?utm_source=chatgpt.com)
Eso significa que no debe confundirse una práctica existente en determinados colegios con una obligación nacional idéntica para todas las instituciones educativas.
Las reglas pueden variar según las disposiciones vigentes, la jurisdicción educativa y la organización de cada institución. Por eso, afirmar que todos los colegios del Perú deben cantar obligatoriamente el Himno Nacional todos los lunes y viernes sería demasiado amplio.
La vieja escuela también tenía problemas
Recordar las prácticas educativas del pasado puede generar nostalgia, pero eso no significa que todo lo antiguo fuera necesariamente mejor.
Los modelos escolares tradicionales también tenían aspectos que podían resultar excesivamente rígidos. La disciplina podía confundirse en ocasiones con obediencia automática, y algunas ceremonias podían convertirse en actividades repetitivas que los estudiantes realizaban sin comprender su significado.
Por eso, recuperar una costumbre no debería significar regresar sin modificaciones a un modelo educativo anterior.
Si una ceremonia cívica tiene un propósito educativo, puede mantenerse y adaptarse a las necesidades actuales.
La diferencia entre obligación y comprensión
Existe una diferencia importante entre obligar a un estudiante a participar y conseguir que comprenda el valor de aquello en lo que está participando.
Un alumno puede permanecer perfectamente quieto durante una ceremonia y cantar cada palabra sin entender su significado. En ese caso, el objetivo educativo puede quedar reducido a una simple rutina.
En cambio, cuando los estudiantes conocen la historia del país, comprenden los símbolos y pueden expresar sus propias ideas sobre ciudadanía, la actividad adquiere otra dimensión.
La educación cívica puede ser más efectiva cuando combina tradición con pensamiento crítico.
¿Patriotismo o rutina?
Para algunas familias, cantar el Himno Nacional representa una expresión legítima de orgullo por el país. Para otras, repetirlo constantemente puede convertirse en una rutina que no necesariamente produce una mayor identificación con el Perú.
Ambas posiciones pueden formar parte del debate.
El patriotismo no puede medirse únicamente por la frecuencia con la que una persona canta un himno. Una persona puede sentir un fuerte compromiso con su país y expresarlo mediante su trabajo, sus acciones comunitarias, el respeto por los demás o el cuidado de los espacios públicos.
Del mismo modo, participar en una ceremonia cívica puede ser una experiencia significativa para un estudiante y ayudarlo a conocer una parte de la historia de su país.
¿Qué podría aportar una buena ceremonia escolar?
Una ceremonia bien planteada puede servir para mucho más que formar a los estudiantes en filas.
Puede incluir explicaciones históricas, reflexiones sobre ciudadanía, información sobre fechas importantes, participación de los propios alumnos y actividades relacionadas con la cultura peruana.
También puede convertirse en un espacio para reconocer el esfuerzo de estudiantes, docentes y familias, fortaleciendo el sentido de comunidad.
En ese contexto, cantar el Himno Nacional sería una parte de una actividad educativa más amplia, no el objetivo completo.
La identidad nacional también se construye fuera del colegio
La familia y la sociedad también desempeñan un papel importante en la formación de la identidad.
Un estudiante aprende sobre su país cuando conoce las historias de sus familiares, estudia acontecimientos históricos, visita lugares representativos, conoce distintas culturas del territorio y comprende los problemas que enfrenta su sociedad.
La escuela puede contribuir a ese proceso, pero no puede hacerlo todo mediante una ceremonia semanal.
Una tradición que puede tener otro significado
Quizá el verdadero debate no sea si debemos volver exactamente a la escuela de décadas anteriores.
La pregunta podría ser qué elementos de aquella educación todavía tienen valor y cómo pueden adaptarse al presente.
La disciplina, el respeto, el conocimiento histórico y el sentido de pertenencia pueden seguir siendo importantes sin necesidad de reproducir todas las prácticas del pasado.
En ese sentido, cantar el Himno Nacional puede conservar un espacio dentro de la educación peruana siempre que los estudiantes comprendan qué representa y por qué se realiza.
Porque conocer un símbolo es diferente de repetirlo mecánicamente.
El debate continúa
Las ceremonias cívicas siguen presentes en diferentes instituciones del Perú y las autoridades continúan promoviendo actividades relacionadas con los símbolos patrios. La discusión, por tanto, no consiste simplemente en decidir si una costumbre antigua debe regresar.
También implica preguntarse cómo debería enseñarse el patriotismo en una sociedad moderna.
Un país puede enseñar a sus jóvenes a respetar sus símbolos y, al mismo tiempo, enseñarles a cuestionar, analizar y participar responsablemente en la sociedad.
Cantar el Himno Nacional puede ser parte de esa formación, pero difícilmente puede ser toda la formación cívica.
Al final, la pregunta queda abierta: ¿las ceremonias escolares y el canto del Himno Nacional ayudan realmente a formar mejores ciudadanos cuando se acompañan de educación histórica y cívica, o terminan siendo una rutina que los estudiantes cumplen sin comprender?